¡Por fin! Después de un largo día de trabajo llegas a casa con ganas de descansar. Menos mal que ya has terminado por hoy, porque ha sido un dia horrible en el trabajo, pero por fin estás en casa. Te quitas los zapatos y te tumbas en el sofá para tener un ratito de tranquilidad. Vas a la cocina a ponerte un té… ¡y te encuentras el fregadero lleno de cacharros para fregar! «¿Pero qué coño? ¿No me pienso a acostumbrar a dejar todo recogido por la noche?». Ahora me dirás que esto no te ha pasado nunca, no, seguro que no, y tampoco te ha pasado que tienes una cena especial y cuando vas a coger tu camisa favorita te encuentras con que está para lavar. Eso tampoco te he pasado ¿verdad?

Me vas a perdonar, pero tengo una mala noticia que darte… ¡La casa no se limpia sola! Menuda decepción, eh. De verdad que siento decirte esto, pero si no pones de tu parte vas a tener la sensación de que las tareas de casa te superan. No hay fórmulas mágicas, ni trucos milagro, pero se pueden ir incorporando rutinas que nos ayuden un poco y nos hagan un poco más llevaderas las tareas de casa. Resumiendo, se trata de que tú controles tu casa y no tu casa te controle a ti.

Te cuento algunas rutinas que deberías empezar a hacer desde ya:

Cómprate una roomba

Si tienes poco tiempo para dedicar a las tareas de casa, no te arrepentirás de la inversión de un robot aspirador. No hace falta que sea de gama alta (cada uno verá cuánto está dispuesto a gastarse), lo que tienes que tener en cuenta la hora de comprarlo es el tamaño de tu casa, y si tienes alfombras o no, porque varían un poco los rodillos.

Este trasto tiene 2 ventajas fundamentales. La primera, obviamente, es que limpia por ti. Esto no va a evitar que tengas que pasar el aspirador a fondo de vez en cuando, pero mantendrás las pelusas a raya de forma mucho más eficaz. Pero la segunda razón por la que me encanta, es que te obliga a dejar los suelos lo mas despejados posible, y sí lo puedes considerar un «inspector del orden» que va a vigilar que dejes todo recogido, sino se bloqueará y te estará esperando sin haber limpiado cuando llegues a casa


fRIEGA TODOS LOS DIAS

Sí, entiendo que es una de las cosas más molestas que hay, pero procura dejas la fregadera vacía y limpia cada vez que cocines o comas en casa.

Si tienes lavavajilas es importante que procures vaciarlo en cuanto puedas, porque te resultará más cómodo tenerlo libre cuando lo necesites y evitarás acumular en la fregadera.

Ojo con la ropa

Evita acumular coladas, tanto en el cubo de ropa sucia, como en la pila de planchar. Si quieres puedes planifica un día a la semana para hacerlo, pero personalmente soy más partidaria de poner una lavadora cada vez que tengas ropa suficiente para hacerlo.

Procura no acumular en el montón de la plancha, mi consejo es que intentes doblarla en cuanto la recojas, porque amontonándola lo único que conseguirás será que de más pereza recogerla y encima la ropa se arrugará más, lo que te obligará a planchar más.


encimera

despeja las superficies

No pasa nada por dejar algo puntualmente encima de la encimera, la mesa o la cama, pero una vez que dejamos una cosa es muy probable que dejamos una segunda. Evita hacer montones de cosas y dejar cada cosa un su sitio, de esta forma te resultará mucho más cómodo a la hora de limpiar, y además tendrás mayor sensación de tener la casa ordenada.

Utiliza bien la entrada de tu casa

Si no tienes un perchero en la entrada deberías pensar en pensar uno. Con unos ganchos es suficiente, o si tienes espacio suficiente puedes poner un pequeño armario para dejar los abrigos.

Si pudieras poner un zapatero tambien sería lo ideal, pero sino te recomiendo que pongas al menos una caja con tapa, elige una que sea bonita para dejar el calzado de la calle cuando entres. Haciendo esto, conseguirás ensuciar menos el suelo de casa, y no dejarás los abrigos encima del sofá, de una silla o de la mesa de la cocina.

Cuéntame qué te ha parecido el artículo y si te resulta interesante. Puedes dejar también en comentarios los trucos que a ti te funcionan para que tu casa se vea un poco más ordenada en el día a día. Al fin y al cabo cada uno tiene un ritmo y un estilo de vida diferente y cada uno tiene que encontrar lo que le resulte más eficaz.

Muchísimas gracias por acompañarme… ¡Hasta pronto! 🙂